Como amante de la historia me pareció adecuado abrir este espacio dedicado a personajes y hechos relevantes de la historia. Manuela Alcalá
A la historia
martes, 21 de julio de 2015
Trazas de la historia: Simón Bolivar electo como el hombre más importante...
Trazas de la historia: Simón Bolivar electo como el hombre más importante...: En honor a que el próximo 24 de julio, se cumplen 232 anos del Natalicio de nuestro Libertador, el más grande americano, me permito record...
Trazas de la historia: El amor caraqueno de El Libertador/Josefina "Pepit...
Trazas de la historia: El amor caraqueno de El Libertador/Josefina "Pepit...: El cuatro de agosto de 1813 Bolívar entró a Caracas en medio de la aclamación de los notables mantuanos, y de doce bellas jovencit...
Simón Bolivar electo como el hombre más importantes del siglo XIX
En honor a que el próximo 24 de julio, se cumplen 232 anos del Natalicio de nuestro Libertador, el más grande americano, me permito recordar esta importante opinión de la BBC de Londres.
domingo, 19 de julio de 2015
El amor caraqueno de El Libertador/Josefina "Pepita"Machado

El
cuatro de agosto de 1813 Bolívar entró a Caracas en medio de la
aclamación de los notables mantuanos, y de doce bellas jovencitas
vestidas de ninfas que lo coronaron y le hicieron guardia hasta el
templo de San Francisco, donde se ofició un solemne Te Deum.
En el sagrado recinto las miradas del guerrero se encontraron con
los hermosos ojos de una ninfa de tez morena clara, hermosas facciones y
cuerpo escultural, y de inmediato el amor y el deseo nacieron en sus
corazones. Esa noche Josefina Machado, o Pepita como la conocían en
Caracas, asistió a un sarao en la casa del Libertador y en medio del baile y las copas surgió un romance que no aprobó doña Antonia que quería una mantuana distinguida para su hermano Simón y no la hija natural de un canario cultivador de cacao.
DESTINOS CRUZADOS
En
1814 negros nubarrones se cernían sobre Caracas; los realistas
amenazaban en todas las direcciones y Bolívar, temeroso de un
levantamiento, en febrero ordenó
ejecutar a los españoles que estaban en la cárcel de la Guaira: la
información oficial señala la decapitación de 518 prisioneros, pero
fueron casi mil los asesinados, incluyendo a 21 enfermos que se
encontraban en el hospital.
Los españoles atizan una guerra de clases; hordas llaneras seguidoras del rey triunfan
en La Puerta, en San Mateo y La Victoria, y a paso arrollador se
acercan a Caracas cometiendo todo tipo de villanías. Como no es posible
frenar el avance realista, las tropas de Bolívar abandonan la capital venezolana seguidos por más de veinte mil personas aterradas ante la llegada de la gente de Boves y de los bandidos de Francisco Rossete
El
seis de julio de 1814 empieza el éxodo hacia el Oriente en una caravana
compuesta en gran parte por mujeres ancianos y niños, muchos de quienes
morirán de hambre, de cansancio o víctimas de las alimañas y de los torrentes desbordados. Al lado de Bolívar va Pepita, la mujer que no compartirá las victorias del Libertador y sufrirá a su lado los trágicos días de derrota.
A los veinte y tres días, la caravana llega al puerto
de Barcelona bajo la andanada de plomo de los barcos españoles surtos
en la bahía; los más afortunados se embarcan y encuentran la salvación
en las islas antillanas; el resto se dispersará en la selva. Bolívar, sus oficiales y algunos soldados se dirigen
a Jamaica, y Pepita y su madre encuentran refugio en la casa de un
amigo del Libertador en la isla danesa de Saint Thomas.
Fueron
dos larguísimos años de ausencia, durante los cuales Pepita esperó con
ansia el reencuentro con su amado. El 31 de marzo de 1816 Bolívar sale
de Haití con la primera Expedición de los Cayos rumbo a la costa
venezolana y llama a Pepita perdiendo un tiempo precioso, que según sus
oficiales, malogró el factor de sorpresa.
MÁS SINSABORES
Cerca a la isla Margarita el buque donde viajaba Bolívar aborda un navío español y Simón,
sable en mano, combate como cualquier pirata. Entre tanto, Pepita
resguardada en su camarote, llena de angustia y temor, oye los tiros, el
choque de las armas blancas y las maldiciones de los heridos. Al fin
cesa la lucha y Bolívar descamisado y sudoroso se acerca a Pepita que
con un grito de júbilo lo abraza y lo colma de besos.
La Expedición a la costa venezolana fracasa, los oficiales se insubordinan y culpan a Bolívar por la derrota; los sobrevivientes se internan en los llanos y el Libertador con Pepita y varios
refugiados recorren los islotes a bordo del “Indio Libre” huyendo de la
persecución española. El buque encalla en la isla de Viques
y sin agua ni provisiones los fugitivos desembarcan en busca de armas y
comida. Luego, mediante una ingeniosa estratagema, apresan un velero español, desencallan al “Indio Libre” y obligan que su capitán lleve a Pepita, a su madre y demás refugiados a la isla de Saint Thomas a cambio de respetar su vida y la de los tripulantes del velero español.
Los patriotas venezolanos no claudican en su lucha por la libertad; tras intensa campaña se apoderan de la Guyana y establecen en Angostura un gobierno republicano bajo el mando de Bolívar,
quien en una segunda expedición, ha logrado el control de la costa. El
recuerdo de Pepita no se borra de la mente del Libertador pese a sus
conquistas y continuos amoríos y de nuevo la llama a su lado. En 1818 la
caraqueña llega a Angostura y el tórrido idilio renace en los esteros
llaneros.
Pepita ejerce una influencia singular sobre Bolívar no solamente en la cama sino en los asuntos
públicos; corre el rumor de que numerosos nombramientos y ascensos se
deben a Pepita, quien conquista el aprecio de la tropa que la llama Doña
Pepa y respeta a la mujer de su jefe que no le teme a los indios flecheros ni a los ríos desmadrados y siempre está al lado de los combatientes como intendente y como enfermera.
DE NUEVO LA AUSENCIA
Bolívar remonta el Orinoco y con tropas llaneras cruza la cordillera y derrota al enemigo en el Pantano de Vargas y en la Batalla de Boyacá. Santa Fe de Bogotá lo aclama jubilosa y bellas
señoritas comparten con el Libertador las mieles de la victoria.
Mientras las Ibañez calman la sed de Bolívar, en la lejana Guyana
venezolana lo espera Pepita Machado, con veintisiete años de edad
marchitos por el exilio, las
fatigas y los primeros síntomas de la terrible enfermedad que acabó con
la vida de los padres de Simón Bolívar y años después tronchó la
existencia del Libertador.
La fiebre y la tos consumen a Pepita; los médicos aconsejan un clima más benigno y ante
una nueva llamada de su amado la valiente muchacha emprende viaje por
el Orinoco hacia las frías montañas de Santa Fe de Bogotá.
Infortunadamente la tuberculosis es fulminante, la consume la tos y la
fiebre. Se detiene en la población
de Echaguas y no puede más: en la navidad de 1820 sus acompañantes
cavan su tumba en una lomita y el cuerpo de Pepita Machado se confunde para siempre con el suelo llanero.
Pepita Machado, el amor caraqueño de Simón Bolívar
De la amplia y colorida vida amorosa del Libertador son María Teresa
Rodríguez del Toro y Manuela Sáenz las mujeres más conocidas. Pero
Josefina Machado, una joven aguerrida y hermosa, lo cautivó durante las
horas más difíciles de su vida.
Con frecuencia hemos
oído hablar de los amores de Simón Bolívar. Nos hemos acostumbrado a
aceptar que dos habrían sido las mujeres que ganaron el corazón del
Libertador. Una de ellas fue su esposa, María Teresa Rodríguez del Toro y
Alaiza. La otra, la quiteña Manuela Sáenz, con quien se ha asegurado
que tuvo la relación amorosa más larga.
Quienes se han detenido a estudiar el entusiasmo amatorio de Simón Bolívar han elaborado una lista de aquellas que más le inquietaron el corazón. En ella figuran los nombres de, por mencionar sólo algunas, Fanny de Villard, Teresa Lesnais, Ana Lenoit, Julia Cobier, Bernardina Ibáñez, Joaquina Garaicoa, etc., etc. Llama la atención que ninguna de las citadas hasta este momento era natural de Venezuela.
A partir de lo dicho, cabe una pregunta inmediata: ¿no hubo una compatriota del Libertador que supiera conmover su fibra de hombre apasionado? La respuesta es afirmativa: la hubo. En las primeras reflexiones sobre este tema se le citaba como Josefina Madrid. Hoy se sabe que el nombre verdadero era Josefina Machado, aunque entre familiares y allegados era conocida como Pepita o Pepa Machado.
Pertenecía al estrecho círculo de privilegiados de la fortuna que tenían una posición destacada en la Venezuela colonial. Es un hecho que la cercanía entre ambos se fortaleció a partir de agosto de 1813, cuando el ejército libertador entra triunfante en Caracas. Venía de reconquistar territorio venezolano desde los Andes hasta la zona central. Cuando la avanzada de oficiales llega al centro de la ciudad, el general desciende del caballo. Al poner pie en tierra es rodeado por un grupo de jóvenes. Algunos años más tarde, José Domingo Díaz, el conocido antipatriota, dirá que sumaban “dos o tres docenas de señoritas”.
La pequeña tropa femenil, todas ataviadas de blanco, coronan al general con rosas y laureles, y riegan con flores el camino por donde el héroe va pasando. La música, los vivas y los fuegos artificiales resonaban por toda la ciudad. Con seguridad entonaron canciones patrióticas y portaron las insignias que identificaban a los triunfadores. Pues bien, una de esas jóvenes era Josefina Machado. La íntima relación entre ambos comenzó a tejerse en ese mismo instante.
Consejera y amante. Con Josefina Machado, Simón Bolívar inaugura una práctica pública que mantuvo a lo largo del tiempo con las parejas que tuvieron relevancia en su vida. Así procedió, por ejemplo, años más tarde, con Manuela Sáenz. De tal manera, Pepita opina, ejecuta, decide y dirige. Interviene en los asuntos de Estado y es una interlocutora valiosa para el amante general a la hora de asignar cargos de responsabilidad.
Pero la volátil fortuna sella la suerte de la naciente república. Llega el año de 1814 y las tropas de Boves arrasan todo a su paso. Los habitantes de Caracas tenían dos maneras de huir: por La Guaira, desde donde se podía tomar una embarcación a alguna isla del Caribe; o emprender el éxodo por tierra hasta el oriente del país. Es muy probable que Bolívar haya intervenido para que su amada tomara la primera ruta: era más rápida y segura, pero se necesitaban contactos para disponer de una embarcación, tan codiciada en esos momentos; el dinero para pagar el viaje también era importante. Ambos requerimientos: capacidad económica y las relaciones necesarias las tenía Bolívar.
El hecho cierto es que, desde ese mes de julio de 1814, la pareja no tuvo cercanía física por un buen tiempo. Pero estaban los vínculos epistolares. Con toda la agitación que vivía en esos tiempos de incertidumbre, Bolívar no le perdía pisada. De no haber mantenido comunicación constante, no habrían sabido dónde y bajo qué circunstancia se volverían a encontrar.
La ocasión se presentó en 1816 cuando se estaba organizando la expedición de Los Cayos. Brión es el financista de la empresa y solicita el mando para Bolívar. Éste le escribe de inmediato a la joven, que vivía el exilio con la madre y la hermana en la isla de Saint Thomas. Pero las tres mujeres no llegan. Pasan los días y Brión exige la inmediata salida. En eso llega la noticia de que las damas se aproximan.
Vienen unos momentos que no pueden más que desconcertar a los lectores actuales. De repente, una expedición que se viene preparando cuidadosamente, pues de ella depende la recuperación de territorios perdidos, se suspende. ¿La razón? Pepita y Simón, Simón y Pepita. Ambos construyen el nido de amor durante dos días en una de las embarcaciones de la escuadra: La Constitución. Tenían casi dos años sin verse. Posiblemente los casi mil hombres que integraban la expedición pudieron entender que su jefe militar tenía necesidad de tal desahogo, ¿o, tal vez, no?
Finalmente salen de Los Cayos el 10 de abril de 1816. La acometida marítima tenía un primer destino en la isla de Margarita. Después estuvieron en Carúpano. En ambos lugares Pepita fue el centro de las tertulias a las que asistía la oficialidad. El 6 de julio, en la tarde, Bolívar desembarca en el puerto de Ocumare. Morales repele el ataque. Pepita acompañó a Bolívar en esa avanzada. En la huida, el Libertador dispone los medios para que “la señorita Pepa”, como solía llamarla, se refugiara nuevamente en Saint Thomas.
Nueva separación pero, a su vez, nuevas vigilancias del (para ese momento) maltrecho militar azuzado por las ansias de Pepita. Todavía en junio de 1818 siguen en comunicación. Pero el amante cela. Es cuando encarga a uno de sus primos, también exiliado en Saint Thomas, noticias sobre su esquivo amor. Leandro Palacios le transmite nuevas sobre la dama. Es seguro que el parte recibido del familiar lo intranquiliza, pues lee en esa carta: “Ella es una joven bien parecida, y de consiguiente no le faltarán pretendientes”. Bolívar no deja que algún pretendiente la asedie. Es así como la hace llevar a Angostura. Nuevo encuentro apasionado y pronta separación. Son muchas las exigencias militares del momento.
El Libertador está en campaña. Por el lado de ella, la más temida enfermedad de la época, la tuberculosis, mina su salud. Algunos dicen que sale de Angostura para encontrar al amado; otros, que se dirige a Nueva Granada en busca de sanación. El hecho es que muere en el camino, tal vez en Achaguas. También en este punto hay incertidumbres. No hay certeza sobre el año de su muerte, pudo ser 1819 o, quizás, 1820.
En todo caso, estuvieron unidos, aun en la distancia, alrededor de seis años, si damos por cierto el deceso en 1819. Ella fue un hito en su vida del que, tal vez, ni él mismo tuvo conciencia. Cuando sale la expedición irlandesa desde Margarita el 6 de marzo de 1820, los seis buques de guerra que comanda Brión van identificados con los siguientes nombres: Urdaneta, Orinoco, Brión, Bogotá, La Popa y Josefina. ¿Un último recuerdo para esta mujer singular?
Bolívar fue recibido con vítores por los caraqueños a su llegada victoriosa de la Campaña Admirable. Con todos los honores de El Libertador, paseó en un corcel blanco y acompañado de lindas muchachas ataviadas como vestales a la usanza de la antigua roma y colocándosele en su cabeza una corona de laureles. Entre las bellas jóvenes, estaba Josefina Machado y Bolívar ante la atractiva ninfa no dejaron de cambiarse miradas, quedando prendado en ella e invitó al sarao en su casa para la celebrar el acontecimiento. Bailaron cuanto pudo con la bella Pepita Machado, de la alcurnia de Caracas, quien nació en 1893, hija natural reconocida de don Carlos Machado, quien fuera canciller mayor de la República. El amor de Bolívar a Josefina no le simpatizó a María Antonia, pero la atracción, el amor y la pasión superaron los escollos.
Estuvieron unidos hasta la emigración a oriente el 6 de agosto de 1814 y Bolívar ordenó salvarla huyendo por La Guaira hasta Saint Thomas. Doña Pepa, además de bella, era arrogante y fuerte de carácter y a Bolívar le gustaba y aceptaba su temperamento, atendiendo sus consejos en comportamientos sociales, políticos e influyendo en decisiones militares. En Saint Thomas, permaneció hasta que Bolívar zarpando desde Los Callos para invadir a Venezuela en 1816, le pide a Josefina Machado que lo acompañe, detiene la travesía para esperar a su amada, quien se le une en loca frenesí; tocan puerto en Margarita y en Carúpano y al arribar en Ocumare de la Costa, el 6 de agosto, se produce la hecatombe y abrazando a su amor, Bolívar toma su pistola y se la lleva a la sien, pero Josefina con desespero apartó la mano de su amado, ya puesta en la frente, cayéndose ambos y tomando la pistola el marino Bideau quien miró la escena, los levanta y los conduce al barco “Indio Libre” para escapar. Bolívar, mas tarde confiesa “estaba dispuesto a dispararme en la sien para evitar el fusilamiento y la deshonra”. Josefina Machado se reencuentra con Bolívar en Angostura en 1818. Bolívar triunfa en Boyacá (1819) y Josefina va a su encuentro muriendo en Achaguas, en la navidad de 1820, a causa de tuberculosis.
La tendencia suicida de Bolívar, la tuvo en varias circunstancias de su vida: en Haití, en la batalla de La Puerta, en Araure, en la primera batalla de Carabobo y Casacoima, estudiada por el médico Diego Carbonell Espinal en su obra “La Psicopatología de Bolívar” (1916). En Ocumare de la Costa, pudo haberse perdido no solo la vida de Simón Bolívar, sino la batalla de Carabobo y la independencia. Nunca ha tenido justo reconocimiento la heroína Josefina Machado, quien impidiendo el suicidio salvó la vida de El Libertador y la Patria.
Quienes se han detenido a estudiar el entusiasmo amatorio de Simón Bolívar han elaborado una lista de aquellas que más le inquietaron el corazón. En ella figuran los nombres de, por mencionar sólo algunas, Fanny de Villard, Teresa Lesnais, Ana Lenoit, Julia Cobier, Bernardina Ibáñez, Joaquina Garaicoa, etc., etc. Llama la atención que ninguna de las citadas hasta este momento era natural de Venezuela.
A partir de lo dicho, cabe una pregunta inmediata: ¿no hubo una compatriota del Libertador que supiera conmover su fibra de hombre apasionado? La respuesta es afirmativa: la hubo. En las primeras reflexiones sobre este tema se le citaba como Josefina Madrid. Hoy se sabe que el nombre verdadero era Josefina Machado, aunque entre familiares y allegados era conocida como Pepita o Pepa Machado.
Pertenecía al estrecho círculo de privilegiados de la fortuna que tenían una posición destacada en la Venezuela colonial. Es un hecho que la cercanía entre ambos se fortaleció a partir de agosto de 1813, cuando el ejército libertador entra triunfante en Caracas. Venía de reconquistar territorio venezolano desde los Andes hasta la zona central. Cuando la avanzada de oficiales llega al centro de la ciudad, el general desciende del caballo. Al poner pie en tierra es rodeado por un grupo de jóvenes. Algunos años más tarde, José Domingo Díaz, el conocido antipatriota, dirá que sumaban “dos o tres docenas de señoritas”.
La pequeña tropa femenil, todas ataviadas de blanco, coronan al general con rosas y laureles, y riegan con flores el camino por donde el héroe va pasando. La música, los vivas y los fuegos artificiales resonaban por toda la ciudad. Con seguridad entonaron canciones patrióticas y portaron las insignias que identificaban a los triunfadores. Pues bien, una de esas jóvenes era Josefina Machado. La íntima relación entre ambos comenzó a tejerse en ese mismo instante.
Consejera y amante. Con Josefina Machado, Simón Bolívar inaugura una práctica pública que mantuvo a lo largo del tiempo con las parejas que tuvieron relevancia en su vida. Así procedió, por ejemplo, años más tarde, con Manuela Sáenz. De tal manera, Pepita opina, ejecuta, decide y dirige. Interviene en los asuntos de Estado y es una interlocutora valiosa para el amante general a la hora de asignar cargos de responsabilidad.
Pero la volátil fortuna sella la suerte de la naciente república. Llega el año de 1814 y las tropas de Boves arrasan todo a su paso. Los habitantes de Caracas tenían dos maneras de huir: por La Guaira, desde donde se podía tomar una embarcación a alguna isla del Caribe; o emprender el éxodo por tierra hasta el oriente del país. Es muy probable que Bolívar haya intervenido para que su amada tomara la primera ruta: era más rápida y segura, pero se necesitaban contactos para disponer de una embarcación, tan codiciada en esos momentos; el dinero para pagar el viaje también era importante. Ambos requerimientos: capacidad económica y las relaciones necesarias las tenía Bolívar.
El hecho cierto es que, desde ese mes de julio de 1814, la pareja no tuvo cercanía física por un buen tiempo. Pero estaban los vínculos epistolares. Con toda la agitación que vivía en esos tiempos de incertidumbre, Bolívar no le perdía pisada. De no haber mantenido comunicación constante, no habrían sabido dónde y bajo qué circunstancia se volverían a encontrar.
La ocasión se presentó en 1816 cuando se estaba organizando la expedición de Los Cayos. Brión es el financista de la empresa y solicita el mando para Bolívar. Éste le escribe de inmediato a la joven, que vivía el exilio con la madre y la hermana en la isla de Saint Thomas. Pero las tres mujeres no llegan. Pasan los días y Brión exige la inmediata salida. En eso llega la noticia de que las damas se aproximan.
Vienen unos momentos que no pueden más que desconcertar a los lectores actuales. De repente, una expedición que se viene preparando cuidadosamente, pues de ella depende la recuperación de territorios perdidos, se suspende. ¿La razón? Pepita y Simón, Simón y Pepita. Ambos construyen el nido de amor durante dos días en una de las embarcaciones de la escuadra: La Constitución. Tenían casi dos años sin verse. Posiblemente los casi mil hombres que integraban la expedición pudieron entender que su jefe militar tenía necesidad de tal desahogo, ¿o, tal vez, no?
Finalmente salen de Los Cayos el 10 de abril de 1816. La acometida marítima tenía un primer destino en la isla de Margarita. Después estuvieron en Carúpano. En ambos lugares Pepita fue el centro de las tertulias a las que asistía la oficialidad. El 6 de julio, en la tarde, Bolívar desembarca en el puerto de Ocumare. Morales repele el ataque. Pepita acompañó a Bolívar en esa avanzada. En la huida, el Libertador dispone los medios para que “la señorita Pepa”, como solía llamarla, se refugiara nuevamente en Saint Thomas.
Nueva separación pero, a su vez, nuevas vigilancias del (para ese momento) maltrecho militar azuzado por las ansias de Pepita. Todavía en junio de 1818 siguen en comunicación. Pero el amante cela. Es cuando encarga a uno de sus primos, también exiliado en Saint Thomas, noticias sobre su esquivo amor. Leandro Palacios le transmite nuevas sobre la dama. Es seguro que el parte recibido del familiar lo intranquiliza, pues lee en esa carta: “Ella es una joven bien parecida, y de consiguiente no le faltarán pretendientes”. Bolívar no deja que algún pretendiente la asedie. Es así como la hace llevar a Angostura. Nuevo encuentro apasionado y pronta separación. Son muchas las exigencias militares del momento.
El Libertador está en campaña. Por el lado de ella, la más temida enfermedad de la época, la tuberculosis, mina su salud. Algunos dicen que sale de Angostura para encontrar al amado; otros, que se dirige a Nueva Granada en busca de sanación. El hecho es que muere en el camino, tal vez en Achaguas. También en este punto hay incertidumbres. No hay certeza sobre el año de su muerte, pudo ser 1819 o, quizás, 1820.
En todo caso, estuvieron unidos, aun en la distancia, alrededor de seis años, si damos por cierto el deceso en 1819. Ella fue un hito en su vida del que, tal vez, ni él mismo tuvo conciencia. Cuando sale la expedición irlandesa desde Margarita el 6 de marzo de 1820, los seis buques de guerra que comanda Brión van identificados con los siguientes nombres: Urdaneta, Orinoco, Brión, Bogotá, La Popa y Josefina. ¿Un último recuerdo para esta mujer singular?
Josefina Machado, la salvadora de El Libertador
En Ocumare de la Costa, pudo haberse perdido no solo la vida de Simón Bolívar, sino la batalla de Carabobo y la independencia.Bolívar fue recibido con vítores por los caraqueños a su llegada victoriosa de la Campaña Admirable. Con todos los honores de El Libertador, paseó en un corcel blanco y acompañado de lindas muchachas ataviadas como vestales a la usanza de la antigua roma y colocándosele en su cabeza una corona de laureles. Entre las bellas jóvenes, estaba Josefina Machado y Bolívar ante la atractiva ninfa no dejaron de cambiarse miradas, quedando prendado en ella e invitó al sarao en su casa para la celebrar el acontecimiento. Bailaron cuanto pudo con la bella Pepita Machado, de la alcurnia de Caracas, quien nació en 1893, hija natural reconocida de don Carlos Machado, quien fuera canciller mayor de la República. El amor de Bolívar a Josefina no le simpatizó a María Antonia, pero la atracción, el amor y la pasión superaron los escollos.
Estuvieron unidos hasta la emigración a oriente el 6 de agosto de 1814 y Bolívar ordenó salvarla huyendo por La Guaira hasta Saint Thomas. Doña Pepa, además de bella, era arrogante y fuerte de carácter y a Bolívar le gustaba y aceptaba su temperamento, atendiendo sus consejos en comportamientos sociales, políticos e influyendo en decisiones militares. En Saint Thomas, permaneció hasta que Bolívar zarpando desde Los Callos para invadir a Venezuela en 1816, le pide a Josefina Machado que lo acompañe, detiene la travesía para esperar a su amada, quien se le une en loca frenesí; tocan puerto en Margarita y en Carúpano y al arribar en Ocumare de la Costa, el 6 de agosto, se produce la hecatombe y abrazando a su amor, Bolívar toma su pistola y se la lleva a la sien, pero Josefina con desespero apartó la mano de su amado, ya puesta en la frente, cayéndose ambos y tomando la pistola el marino Bideau quien miró la escena, los levanta y los conduce al barco “Indio Libre” para escapar. Bolívar, mas tarde confiesa “estaba dispuesto a dispararme en la sien para evitar el fusilamiento y la deshonra”. Josefina Machado se reencuentra con Bolívar en Angostura en 1818. Bolívar triunfa en Boyacá (1819) y Josefina va a su encuentro muriendo en Achaguas, en la navidad de 1820, a causa de tuberculosis.
La tendencia suicida de Bolívar, la tuvo en varias circunstancias de su vida: en Haití, en la batalla de La Puerta, en Araure, en la primera batalla de Carabobo y Casacoima, estudiada por el médico Diego Carbonell Espinal en su obra “La Psicopatología de Bolívar” (1916). En Ocumare de la Costa, pudo haberse perdido no solo la vida de Simón Bolívar, sino la batalla de Carabobo y la independencia. Nunca ha tenido justo reconocimiento la heroína Josefina Machado, quien impidiendo el suicidio salvó la vida de El Libertador y la Patria.
Fuentes:
Historia y Región
El Nacional
Diario La Voz
sábado, 18 de julio de 2015
Benito Juarez
Esta es una Biografía de Benito Juarez, quien nació en San Pablo Guelatao, Oaxaca, en 1806. De extracción indígena, habló solamente zapoteco durante gran parte de su niñez. En la ciudad de Oaxaca vivió con su hermana Josefa, quien servía en la casa de don Antonio Maza. Estudió en el Seminario de Santa Cruz, único plantel de secundaria que existía en Oaxaca.
Posteriormente, Juárez estudió Derecho en el Instituto de Ciencias y Artes. Fue regidor del Ayuntamiento de Oaxaca en 1831 y diputado local en 1833. Durante algún tiempo vivió de su profesión defendiendo comunidades indígenas. Al ser derrocado de la presidencia el general Paredes Arrillaga, Juárez resultó electo diputado federal, y le correspondió aprobar el préstamo que Gómez Farías había solicitado a la Iglesia (1847) para financiar la guerra contra Estados Unidos de América.
Como gobernador de su estado natal (1847) procuró el equilibrio económico y ejecutó obras públicas: caminos, reconstrucción del Palacio de Gobierno, fundación de escuelas Normales; levantamiento de una carta geográfica y del plano de la ciudad de Oaxaca; reorganizó la Guardia Nacional y dejó excedentes en el tesoro.
Al volver Santa Anna al poder, muchos liberales, entre ellos Juárez, fueron desterrados. Juárez fue a Nueva Orleans, donde, sin descuidar su actividad política, desempeñó diversos oficios para ganarse la vida. Mientras tanto en México se proclamó el Plan de Ayutla que desconocía a Santa Anna como presidente.
Al caer Santa
Anna y llegar Juan Alvarez a la presidencia, nombró a Juárez
Ministro de Justicia e Instrucción Pública (1855). Desde
este ministerio, expidió La Ley sobre Administración de
Justicia y Orgánica de los Tribunales de la Nación, del
Distrito y Territorios (Ley Juárez), con la que fueron abolidos
los fueros, privilegios que tenían los militares y el clero por
encima de otras personas. Nombrado gobernador de Oaxaca, convocó
a elecciones; como resultado de ellas, fue reelecto.
Benito Juarez, promulgó en su estado la Constitución
de 1857. Se le nombró ministro de Gobernación (1857)
y posteriormente fue elegido presidente de la Suprema Corte de Justicia,
durante el gobierno del presidente Comonfort. Al desconocer Comonfort
la Constitución de 1857, y dar un golpe de Estado, encarceló
a diversos ciudadanos, entre ellos Juárez. Este acto de Comonfort
desencadenó la Guerra de Reforma.
Al ser liberado (11 de enero de 1858), Benito Juarez,
asumió la presidencia en Guanajuato por ministerio de ley. En
julio de 1859, con apoyo del grupo liberal, expidió las Leyes
de Reforma, que declaraban la independencia del Estado respecto de la
Iglesia, la ley sobre matrimonio civil y sobre registro civil; la de
panteones y cementerios, y el paso de los bienes de la Iglesia a la
nación.
Al concluir la Guerra de Reforma con el triunfo de
los liberales, fue electo consitucionalmente para continuar en la Presidencia
(15 de junio de 1861). Debido a la intervención francesa, en
mayo de 1863 tuvo que dejar la ciudad de México, ejerciendo su
gobierno desde diferentes puntos del país. Regresó a la
ciudad de México el 15 de julio de 1867, después de que
Maximiliano fue juzgado y fusilado.
Por su defensa de las libertades humanas, defensa que
sirvió de ejemplo a otros países latinoamericanos, fue
proclamado "Benemérito de las Américas".
Al triunfo de la República, Benito Juarez, dijo
en un célebre discurso: "Mexicanos: encaminemos ahora todos
nuestros esfuerzos a obtener y a consolidar los beneficios de la paz.
Bajo sus auspicios, será eficaz la protección de las leyes
y de las autoridades para los derechos de todos los habitantes de la
República. Que el pueblo y el gobierno respeten los derechos
de todos. Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto
al derecho ajeno es la paz".
"Confiemos en que todos los mexicanos, aleccionados
por la prolongada y dolorosa experiencia de las comunidades de la guerra,
cooperaremos en el bienestar y la prosperidad de la nación que
sólo pueden conseguirse con un inviolable respeto a las leyes,
y con la obediencia a las autoridades elegidas por el pueblo".
En octubre de 1867 fue reelecto Presidente de México; se dedicó a organizar la situación
económica del país, redujo el ejército, organizó
una reforma educativa, ordenó sofocar los alzamientos militares
y enfrentó la división de los liberales. Se mostró
respetuoso ante la organización de los obreros y artesanos.
En 1871 fue reelecto por última vez como presidente.
Murió el 18 de julio de 1872.
Fuentes:
Alumnos On Line
YouTube
sábado, 11 de julio de 2015
En 1958 Venezuela se preparaba para invadir a la Guayana Inglesa
El Comandante Marco Perez Jimenez preparaba la mayor invasión
militar que había hecho Venezuela en 150 años.
1958, Venezuela era el país mas militarizado de Latinoamerica de la mano del Dictador Marco Perez Jimenez, su Gobierno se estaba decayendo y para poder aumentar su apoyo, tenia en mente invadir y recuperar el querido territorio de Guayana, ultrajado por los ingleses.
Plan Militar de Venezuela en 1949
La invasión a la Guayana Inglesa, implicaba una Guerra con Gran
Bretaña, a lo cual el Gobierno Venezolano desde hace una década estaba
rearmándose para cumplir su objetivo.
1 Portaaviones (Solo se construyo un 47%, vendido a Malasia en 1952)
1 Crucero (Construido)
3 destructores pesados (Construidos como Clase Nueva Esparta)
6 Destructores livianos (Construidos como Clase Almirante Clemente)
6 Destructores livianos (Construidos como Clase Almirante Clemente)
4 Submarinos (1 usado del US Navy)
12 Patrulleras (Ingeniería de Detalles)
2 Dragaminas (Ingeniería Básica)
1 Transporte para la infantería de marina (Construido)
Estas naves fueron solicitadas en los años 50 y fueron
construidas por Vickers Armstrong barrow-in-Furness entre 1951 a 1954 en
astilleros venezolano, con excepción de los destructores livianos y el
transporte para la infantería de marina que fueron construidos en EEUU.
El Destructor "Nueva Esparta
D-21 "Zulia
D-31 "Aragua"
Pérez Rescaniere asegura que el plan de invadir el Esequibo formaba parte de una visión geopolítica que el dictador compartía con otros militares suramericanos y que apuntaba a crear un gran canal fluvial en el subcontinente, desde el Orinoco hasta el Río de la Plata.
“Pérez Jiménez quería recuperar el Esequibo y por eso fue
derrocado”
—¿Pérez Jiménez esperaba el apoyo de Estados Unidos para
mantenerse en el poder, aun con ese proyecto?
—Pérez Jiménez era muy pronorteamericano, pero contrario a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Los estadounidenses sabían que con él podían hablar y estaban seguros sus intereses. Sin embargo, los ingleses, que aceptaron humillarse cuando les quitaron Suez, en este caso advirtieron a EEUU que era necesario salir de “ese gordito de Caracas”, pues si se apoderaba del Esequibo iba a desequilibrar por completo Suramérica. El gobierno estaba desprestigiado por las persecuciones políticas y por la negativa a hacer elecciones. Además, Pérez Jiménez, en sus últimos tiempos, se puso radical, incluso ordenó abrir a la fuerza varias cajas de seguridad, buscando documentos que tenía la Embajada de EEUU en bancos de Caracas. En ese momento fue que dijeron: “hasta aquí llegamos”.
—Pérez Jiménez era muy pronorteamericano, pero contrario a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Los estadounidenses sabían que con él podían hablar y estaban seguros sus intereses. Sin embargo, los ingleses, que aceptaron humillarse cuando les quitaron Suez, en este caso advirtieron a EEUU que era necesario salir de “ese gordito de Caracas”, pues si se apoderaba del Esequibo iba a desequilibrar por completo Suramérica. El gobierno estaba desprestigiado por las persecuciones políticas y por la negativa a hacer elecciones. Además, Pérez Jiménez, en sus últimos tiempos, se puso radical, incluso ordenó abrir a la fuerza varias cajas de seguridad, buscando documentos que tenía la Embajada de EEUU en bancos de Caracas. En ese momento fue que dijeron: “hasta aquí llegamos”.
—No hay que olvidar que era un régimen muy impopular, de los
abusos cometidos contra los opositores ya se hablaba en secreto en todas
partes. Los diferentes grupos tenían diversas razones para sumarse a la
conspiración. Acción Democrática fue el partido que más se embraguetó contra
Pérez Jiménez, junto con la Juventud Comunista. Claro que los políticos sabían
que Pérez Jiménez se había puesto en la mala con EEUU y trataron de valerse
también de ello.
EL CUADRO DE LA FUERZA ARMADA
Destructor "Flores
Pérez Rescaniere señala que Pérez Jiménez armó su plan de
recuperación del Esequibo varios años antes y para ello compró aviones, envió
pilotos a entrenamiento, hizo construir carreteras en la selva y planificó una
gran maniobra naval que liderarían los hermanos Wolfgang y Carlos Larrazábal.
Sin embargo, fueron precisamente oficiales de la Aviación y la Marina los
primeros en alzarse en enero de 1958.
La única Invasión Militar de Venezuela a un país externo fue
la Invasión de Amelia (Miami) en los EEUU en 1817.
Fuente:
Blog La Guayana Esequiba
YouTube
sábado, 4 de julio de 2015
5 de Julio de 1811: Declaración de la independencia de Venezuela
Lo que comenzó el 19 de abril de 1810 como un
movimiento autonomista por parte del Cabildo de Caracas, pero que
guardaba fidelidad al rey Fernando VII; en 1811 no sólo superó el ámbito
de la Provincia de Caracas al sumarse otras provincias, sino que
implicó la ruptura definitiva con el nexo colonial español. Con esta
finalidad se instaló en Caracas el 2 de marzo de 1811, el primer
Congreso de Venezuela, con la representación de las Provincias de
Caracas, Cumaná, Barinas, Margarita, Mérida, Barcelona y Trujillo. Estas
siete provincias que formaban la "Confederación Americana de Venezuela
en el Continente Meridional", quedaron simbolizadas en las siete
estrellas de la bandera nacional venezolana. Es importante destacar que
las provincias de Coro, Maracaibo y Guayana, quedaron excluidas del
Congreso por estar dominadas por los españoles.
La instalación del Congreso se llevó a cabo el 2 de
marzo de 1811 en la casa del Conde San Javier (hoy esquina de El Conde)
en Caracas, con asistencia de la Junta Suprema. Acto seguido se eligió
un Presidente provisional del Congreso y pasaron, precedidos por los
miembros de la Junta a la catedral deCaracas, donde el arzobispo Narciso
Coll y Pratt ofició la misa y después del evangelio los diputados
prestaron juramento, bajo estos términos: "¿Juráis a Dios por los Santos
Evangelios que vais a tocar, y prometéis a la Patria conservar y
defender sus derechos y los del Señor Don Fernando VII, sin la menor
relación o influjo con la Francia; independientes de toda forma de
gobierno de la península de España; y sin otra representación que la que
reside en el Congreso General de Venezuela; oponeros a toda dominación
que pretendiera ejercer soberanía en estos países, o impedir su absoluta
y legítima independencia cuando la Confederación de sus Provincias la
juzgue conveniente...?". Dicho juramento expresa tres aspectos que son
importante destacar. El primero, es el rechazo por parte de la iglesia a
la influencia de la Revolución Francesa en el proceso independentista
venezolano (y en toda Hispanoamérica) dado su marcado carácter
anticlerical. Segundo, la mención a la forma federativa (Confederación)
de la Constitución Política, lo cual formará parte del intenso debate
centralismo-federalismo que se llevará a cabo durante el Congreso, y que
dominará todo el siglo XIX. Tercero, la declaración de la Independencia
absoluta de Venezuela, la cual además había que proteger no sólo de
España sino de las demás potencias europeas.
A medida que se fueron desarrollando las sesiones del
Congreso, la idea de la Independencia fue ganando adeptos en el seno del
mismo. Muchos diputados la apoyaron con apasionados alegatos, otros con
argumentos históricos. Entre los diputados que se oponían a la ruptura
definitiva con la corona española, se encontraba el sacerdote de La Grita,
Manuel Vicente Maya, quien pronto se vio abrumado por los discursos de
Fernando Peñalver, Juan Germán Roscio, Francisco de Miranda, Francisco
Javier Yanez y muchos más, favorables a la idea de la Independencia
absoluta. Mientras tanto, los ánimos de los jóvenes radicales se
caldeaban en las reuniones de la Sociedad Patriótica, hasta llegar el
momento en que Simón Bolívar lanzó—ante las dudas sobre la Independencia—su famosa pregunta: "¿Trescientos años de calma, no bastan?".
En la mañana del 5 de julio continúo el debate en el
Congreso, y a comienzos de la tarde se procede a la votación; hecho el
recuento de los votos, el presidente del Congreso Juan Antonio Rodríguez
Domínguez, anunció solemnemente a las tres de la tarde, que quedaba
proclamada la Independencia absoluta de Venezuela. De acuerdo con los
testimonios de la época, luego de la proclamación se vivieron momentos
de intensa emoción. Una manifestación espontánea, a la cabeza de la cual
figuraba Francisco de Miranda,
acompañado por miembros de la Sociedad Patriótica y del pueblo,
recorrió las calles de la ciudad, ondeando banderas y gritando consignas
acerca de la libertad. En la misma tarde del 5 de julio el Congreso
celebró otra sesión, en la que se acordó redactar un documento, cuya
elaboración fue encomendada al diputado Juan Germán Roscio
y al secretario del Congreso, Francisco Isnardi. En este documento
debían aparecer los motivos y causas que produjeron la Declaración de la
Independencia, para que sometido a la revisión del Congreso, sirviese
de Acta y pasara al Poder Ejecutivo.
Finalmente, debemos aclarar que el texto antes
mencionado, el cual se conoce como el Acta de la Independencia, aunque
está fechado en Caracas el 5 de julio de 1811 (porque ese día fue
declarada) en realidad fue redactada en la noche del día 5 al 6 o en el
transcurso del día 6, aprobado el 7 por el Congreso y presentada el 8 al
Poder Ejecutivo. Las circunstancias de la guerra de emancipación,
hicieron que se perdiera el manuscrito original del Acta de la
Independencia, el que llevaba al pie las firmas autógrafas de 41
diputados y el sello del Congreso. Hasta el presente este documento
fundamental para nuestra historia, no ha sido localizado. Sin embargo,
el texto auténtico del Acta de la Independencia se conoce perfectamente
gracias a su reproducción en El Publicista de Venezuela y la Gaceta de
Caracas del 16 de ese mes.
La Independencia (Parte I)
En el siglo XVIII dos movimientos marcaron historia y
fueron antecedentes muy importantes para la independencia. En primer
lugar, los Estados unidos se independizaron de Inglaterra en 1776,
abriendo el camino y dando la idea a otras colonias, como Venezuela. En
segundo lugar, en 1789, la revolución francesa, con su proclama de
libertad, igualdad y fraternidad, traía un antecedente que tuvo mucho
impacto entre todos los intelectuales que veían que el régimen existente
en Venezuela no se ajustaba a esos ideales que se estaban poniendo de
moda.
Estos movimientos en Estados Unidos y Francia fueron el
caldo de cultivo para los movimientos de Chirino, Gual y España y la
expedición de Miranda en 1806 (ver capítulo anterior), y fueron preparando el terreno para la independencia.
En Venezuela, los "criollos" estaban molestos por
ciertas normas que habían impuesto los españoles, tal como lo expresó
más tarde Simón Bolívar en su carta de Jamaica: "... con restricciones
chocantes; tales son las prohibiciones del cultivo de frutos de Europa,
el estanco de las producciones que el rey monopoliza, el impedimento de
las fábricas que la misma Península no posee, los privilegios exclusivos
del comercio hasta de los objetos de primera necesidad; las trabas
entre provincias y provincias americanas para que no se traten,
entiendan, ni negocien;"
Además de estos motivos, la gota que derramó el vaso
fue que los franceses, bajo el mando de Napoleón Bonaparte habían
invadido a España, obligando al rey Carlos IV y a su hijo Fernando VII a
renunciar al trono a favor de Napoleón, quien puso a su hermano, José
Bonaparte, como rey de España.
El 19 de Abril de 1810
La independencia de Venezuela se inicia en Caracas, el
19 de Abril de 1810, cuando un grupo de criollos caraqueños aprovechó la
excusa de que en España estaba mandando un francés, para convocar una
reunión del cabildo y proclamar un gobierno propio hasta que Fernando
VII volviera al trono de España.
19 de Abril
Fresco de Tito Salas
Madariaga
El Capitán General (recordemos que Venezuela era una
Capitanía General), Vicente Emparan, no estuvo de acuerdo con esto, y
cuando desde la ventana del ayuntamiento le preguntó al pueblo que se
había reunido en la plaza mayor (hoy plaza Bolívar) si quería que el
siguiera mandando, el presbítero José Cortés de Madariaga, le hizo
signos a la multitud para que contestaran que "NO". Y eso fue lo que
ocurrió. Emparan dijo que entonces, el tampoco quería mando, renunció y
se fue a España con sus colaboradores. Se había iniciado la
independencia de Venezuela.
Para sustituir a Emparan se nombró un grupo con el
nombre muy hipócrita de "Junta Suprema Conservadora de los Derechos de
Fernando VII". Las primeras medidas que se tomaron fueron las de liberar
el comercio exterior, prohibir el comercio de esclavos negros, crear la
Sociedad Patriótica (para fomentar la agricultura y la industria), así
como la Academia de Matemáticas.
Como también era importante obtener el reconocimiento y
apoyo internacional, para lo cual se enviaron varias delegaciones al
exterior. A Curazao se envían Mariano Montilla y Vicente Salias (el
creador de la letra del himno). A Londres se comisionaron al coronel Simón Bolívar a Luis López Méndez y a Andrés Bello).
Finalmente, a los Estados Unidos enviaron a Juan Vicente de Bolívar
(Hermano mayor de Simón, y quien por cierto perdió la vida en un
naufragio cumpliendo con esta misión), Don Telésforo Orea y Don José
Rafael Revenga.
Adicionalmente, la Junta Suprema se dirigió a todos los
otros ayuntamientos de América para que siguieran el "ejemplo que
Caracas dio", uniéndose a este movimiento. Se convocaron a elecciones
para el mes de Noviembre, a fin de elegir los representantes al primer
congreso de Venezuela, el cual quedó instalado el 2 de marzo de 1811 con
los diputados electos en 7 provincias: Caracas, Barinas, Cumaná,
Barcelona, Margarita, Mérida y Trujillo. Nótese que las provincias de
Guayana, Maracaibo y Coro no asistieron, por permanecer fieles al
gobierno Español.
Este fue el congreso que adoptó por primera vez la bandera de Venezuela, utilizando la misma que introdujo Francisco de Miranda en su expedición de 1806, añadiéndole en la franja azul siete estrellas, una por cada provincia representada..
Cristóbal Mendoza
Buscando el esquema de 3 poderes separados, se creó
una Alta Corte de Justicia, presidida por Francisco Espejo y para el
poder ejecutivo, se designó un triunvirato formado por Cristóbal
Mendoza, Juan Escalona y Baltazar Padrón. Es así como el Trujillano,
Cristóbal Mendoza, se convierte en el primer presidente de Venezuela.
Declaración de La Independencia
La Sociedad Patriótica, que había sido convocada para
ocuparse del desarrollo económico del país, se convirtió en un foro en
donde se llevaron a cabo las discusiones y los discursos que condujeron a
la independencia del país. Entre los más asiduos participantes
estuvieron Simón Bolívar y Francisco de Miranda, a su regreso de
Londres.
El 5 de Julio de 1811, los miembros de la Sociedad
Patriótica, convencieron a todos los congresantes menos uno, de declarar
la independencia de Venezuela, olvidándose de una vez de la defensa de
los derechos de Fernando VII. Esto marcó la fundación del Estado
Venezolano. El acta de independencia fue encomendada a Juan Germán Roscio y el texto definitivo fue aprobado el 7 de julio. (Más detalles)
Firma de la Independencia por Tomás Lovera
El recién creado estado necesitaba una constitución,
para lo cual se encargó a Francisco Javier Ustáriz, a Gabriel Ponte y a
Juan Germán Roscio para que la redactaran. La primera constitución fue
muy similar a la de los Estados Unidos, es decir de tipo federalista (o
descentralizada), en donde las provincias conservaban mucha autonomía y
podían tener sus propias leyes. A pesar de que este sistema fue objetado
por varios miembros de la Sociedad Patriótica (entre ellos Bolívar y
Miranda), fue aprobado por la mayoría. Esta constitución también estuvo
inspirada en las ideas francesas, respetando los derechos del hombre y
dándole a todos los habitantes el tratamiento de ciudadano, sin importar
la clase social. Había nacido la Primera República.
A esta república no le faltaron las dificultades. Los
que se oponían a la independencia de Venezuela, llamados los realistas,
dominaban las provincias de Maracaibo, Guayana y Coro. España había
ordenado el bloqueo a Venezuela, dificultando el comercio exterior, y
organizó la resistencia bajo el mando del capitán Domingo Monteverde.
Terremoto de Caracas
Tito Salas
Para colmo de males, el Jueves Santo de 1812, un
fuerte terremoto sacudió al país, matando a más de 10.000 personas y
causando una gran destrucción en Caracas y otras ciudades. Allí es
cuando Bolívar pronunció su famosa frase: Aunque la naturaleza se
oponga, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca. Sin embargo
los realistas, y muchos religiosos que los apoyaban, aprovechándose de
la ignorancia del la gente, decían que aquello era el castigo de Dios.
El poder ejecutivo,
dividido entre 3 personas (triunvirato) resultaba poco ágil y decidió
darle poderes absolutos a Francisco de Miranda para que defendiera la
naciente patria, nombrándolo Generalísimo. Sin embargo, ya era tarde.
Miranda encargó al coronel Ustáriz la defensa de Valencia y al Coronel
Simón Bolívar la de Puerto Cabello. Pero ninguno de los dos logró su
objetivo, siendo derrotados.
En Puerto Cabello, un soldado traicionó a Simón
Bolívar, sublevando parte de la guarnición. A pesar de eso Bolívar luchó
desesperadamente para defender la plaza, hasta que tuvo que huir a La
Guaira. En una carta a Miranda, escribió: "Si un solo soldado me hubiese
quedado, con ese habría combatido al enemigo; si me abandonaron no fue
por mi culpa. Nada me quedó que hacer para contenerlos y comprometerlos a
que salvasen la patria; pero, ¡ah! esta se ha perdido en mis manos.
A Miranda no le quedó más remedio que rendirse en San
Mateo el 25 de julio de 1812, firmando un armisticio, el cual no fue
cumplido por Monteverde quien lo mandó a encarcelar cuando se preparaba
para ir al exterior. Igualmente, mandó a matar a miles de personas,
incluyendo mujeres y niños, entre los patriotas (los que apoyaban la
independencia). Miranda murió encarcelado en la cárcel de La Carraca, en
España, el 24 de Julio de 1816. También había muerto en forma prematura
la Primera República.
Miranda en la Carraca - Arturo Michelena
La Campaña Admirable 1813
SIMÓN BOLÍVAR, quien al perder Puerto Cabello, había
huido a La Guaira, fue posteriormente a Cartagena. Allí, el 15 de
Diciembre de 1812, escribió el Manifiesto de Cartagena (Ver recuadro )
en donde empezó a perfilarse como un gran estadista y también como
estratega. Con este manifiesto logró el apoyo del Congreso de Nueva
Granada y consiguió los recursos materiales y humanos para iniciar lo
que se llamó la Campaña admirable (ver recuadro), que se inició con la
toma de San Antonio del Táchira, el 1 de Marzo de 1813 y culminó con la
entrada triunfal en Caracas, el 7 de agosto de 1813.
- 28 de febrero: Toma de Cúcuta
- 1 de marzo: ocupación de San Antonio del Táchira
- 23 de mayo: entrada a Mérida. donde se concede a Bolívar el título de "Libertador"
- 15 de junio: Proclama de guerra a muerte en Trujillo
- 2 de julio: Ribas derrota a Martí en Niquitao, Trujillo
- 22 de Julio: Victoria de Ribas sobre Oberto, en los Horcones
- 31 de julio: Bolívar vence a Izquierdo en Taguanes
- Agosto: Monteverde huye a Puerto Cabello dejando la vía libre a Caracas
- 7 de Agosto: Entrada triunfal a Caracas
El Manifiesto de Cartagena
En este manifiesto Simón Bolívar analiza la situación
de Venezuela y explica por que se perdió la primera república. También
promueve la unión de Nueva Granada (Colombia) y Venezuela, para lograr
la libertad de ambos países.
Entre las razones que Bolívar da para la pérdida de la
república, figuran el sistema federalista, el cual decía que estaba muy
bien para los Estados Unidos, pero no para un país como Venezuela en ese
momento. Menciona que se requería un gobierno centralizado y mucho más
fuerte. Explicaba que el gobierno debía ser mucho más duro con el
enemigo y debía construir un ejército más fuerte y disciplinado. También
manifestó que el terremoto significo la "ruina material y moral" de
Venezuela.
Santiago Mariño
Mientras tanto, en el oriente del país, Santiago
Mariño, conjuntamente con unos patriotas que se habían escapado después
de la capitulación de Miranda, logró tomar las provincias de Cumaná
Barcelona y Margarita.
Es también durante la La Campaña Admirable
que Bolívar dio su famosa "Proclama de guerra a Muerte", en la que
expresó: "Españoles y Canarios, contad con la muerte, aún siendo
indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de
América... Americanos, contad con la vida, aún cuando seáis culpables".
Como se puede observar, es una declaración algo radical, que solo puede
ser entendida dentro del contexto y de los horrores de la guerra.
Bolívar tenía dos divisiones. La primera comandada por
Atanasio Girardot y la segunda por José Félix Ribas. El mayor del
ejército era el marabino, Rafael Urdaneta. La cronología de los eventos
fue la siguiente:
La Segunda República
Con la entrada de Bolívar a Caracas, queda instituida
una nueva república que controlaba todas las provincias menos Guayana y
Maracaibo. Sin embargo, a la semana de haber llegado tuvo que volver a
salir para luchar contra Monteverde, quien se había refugiado en Puerto
Cabello. En septiembre, los realistas reciben refuerzos de España. Sin
embargo, los éxitos militares de los patriotas continuaron durante 1813,
con las batallas de Bárbula (aunque allí muere Girardot y con la victoria sobre Monteverde en Las Trincheras, el 3 de octubre, forzando su salida del país.
Ricaurte - Estatua en San Mateo
Un elemento que fue determinante en la caída de esta
joven república fue la aparición de un caudillo español realista, José
Tomás Boves, quien con su liderazgo y la promesa de darles las riquezas
de los blancos, comandó un poderoso ejército de llaneros pardos. Boves
inicia sus victorias el 3 de febrero de 1814, derrotando a Vicente Campo
Elías, en La Puerta. José Felix Ribas,
quien contaba con muy pocos hombres, tuvo que salir a reclutar jóvenes
estudiantes de la Universidad de Caracas y del Seminario para enfrentar a
Boves.
Ricaurte en San Mateo - Antonio Herrera
En la ciudad de La Victoria, el 12 de febrero, se
defendieron heroicamente hasta recibir refuerzos de Campo Elías y lograr
la retirada de Boves. (Es para conmemorar este episodio que en
Venezuela se celebra el día de la Juventud el 12 de febrero).
Boves, sin embargo, logra reorganizar su ejército y
emprende la marcha hacia Caracas. Bolívar lo detiene por algún tiempo
en San Mateo, pero luego es vencido el 24 de marzo de 1814. Gracias a la
acción heroica de Antonio Ricaurte, quien se sacrificó prendiéndole
fuego al polvorín, la pólvora no cayó en manos de Boves.
Detalle Huída hacia Oriente
Tito Salas
Lo que siguió fue el pánico. La crueldad de Boves era
legendaria y la población de Caracas, unida a la que ya había huido de
otras partes del país, emigró hacia Oriente. Cuentan que en esta huida murieron más personas que en el terremoto mismo.
El 18 de Agosto, Bolívar al mando de 3000 hombres trató de detener las tropas realistas comandadas por Morales,
pero fue derrotado. Cuenta Baralt, que Morales "pasó a cuchillo no
solamente a los prisioneros, sino a una gran parte de la vecindad, sin
respetar edad ni sexo, haciendo como Rosete, su matanza, en el recinto
mismo de la iglesia".
El fin era inevitable: Los jefes patriotas – Bolívar, Mariño, Ribas, Piar,
Bermúdez, Monagas, Cedeño y Zaraza – contaban con pocas tropas y tenían
muchas diferencias entre sí. Ribas pierde en Urica el 5 de diciembre,
sin embargo en esa batalla pierde la vida Boves. Ribas se interna en las
montañas, pero es capturado por un jefe realista quien lo mata, manda a
freír su cabeza en aceite, y la envía a Caracas, en donde es exhibida
en la plaza mayor.
Bermúdez
La última batalla fue la que perdió Bermúdez en
Maturín, el 11 de diciembre. Casi todos los jefes patriotas tuvieron que
huir al exterior, con la excepción de Monagas, Cedeño y Zaraza que
permanecieron para iniciar posteriormente la lucha de guerrillas.
Terminaba así el año 1814, llamado por los
historiadores, con justa razón, el "año terrible", llevándose consigo la
corta existencia de la II República.
Hacia la Independencia (1744-1810)
Conozca sobre los movimientos que antecedieron a la Independencia: La rebelión de esclavos de Chirinos, La expedición de Miranda o La Conspiración de los Mantuanos entre otros.
Escrito por: Marcus Golding - Locución y Producción: Sasha Bograd - Música: Bach Celo Suite # 1 Preludio
Lucha por la Independencia y Guerra (1810-1812)
¡El inicio de la Independencia! La construcción de la
república como sistema de gobierno para el nuevo país: La declaración de
la Independencia, La Constitución de 1811 y la capitulación de San
Mateo entre otros eventos.
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Supremacía republicana (1813-1814)
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Fuentes:
Venezuela Tuya
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